Intervenciones . . . . . . . .

Lectura y Firma del Protocolo de Adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al Mercado Común del Sur MERCOSUR, desde el Complejo Cultural Teresa Carreño

Caracas, 4 de julio de 2006

Carlos Álvarez
Secretario General del MERCOSUR
Néstor Kirchner
Presidente de la República de Argentina
Luíz Inácio “Lula” Da Silva
Presidente de la República Federativa de Brasil
Oscar Nicanor Duarte Fruto
Presidente de la República de Paraguay
Tabaré Vásquez
Presidente de la República Oriental del Uruguay
Evo Morales
Presidente de la República de Bolivia

Hugo Rafael Chávez Frías
Presidente de la República Bolivariana de Venezuela

Locutor: El objetivo principal del Mercado Común del Sur es la ampliación de las dimensiones de sus mercados nacionales a través de la integración latinoamericana, condición fundamental para acelerar sus procesos de desarrollo económico con justicia social. A partir de hoy la República Bolivariana de Venezuela pasa a ser miembro pleno de este mercado, contribuyendo de esta manera a la integración de los países latinoamericanos y de esa forma hacer realidad el sueño grande de nuestro Libertador Simón Bolívar.

Señoreas y señores, excelentísimos honorables invitados especiales, a continuación vamos a escuchar dos piezas musicales “Venezuela” letra y música de Herrero y Armenteros y “Alma Llanera” letra y música de Pedro Elías Gutiérrez, interpretadas por la Orquesta Sinfónica Juvenil Infantil de Caracas dirigida por el Maestro Ulises Ascanio.

(Canción Venezuela)

Moderador: Venezuela. En cadena nacional de radio y televisión desde la majestuosa Sala Ríos Reyna del Complejo Cultural Teresa Teatro Carreño.

(Alma Llanera)

Moderador: Vibra el Alma Llanera del grandioso Pedro Elías Gutiérrez en la Venezuela de hoy, en la Venezuela de Bolívar.

Locutor: A continuación lectura del Protocolo de Adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al Mercado Común del Sur, por el honorable señor Carlos Álvarez, Representante Permanente del MERCOSUR.

Carlos Álvarez: Buenas noches, muchas gracias, no se asusten que es cortito y enseguida escuchan a los presidentes.

Protocolo de Adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al MERCOSUR. La República Argentina , la República Federativa del Brasil, la República del Paraguay, la República Oriental del Uruguay y la República Bolivariana de Venezuela en adelantes “las partes” afirmando los principios y objetivos del Tratado de Montevideo de 1980 y el Tratado de Asunción de 1991, visto el Acuerdo Marco para la Adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al MERCOSUR suscrito 8 de diciembre del 2005, afirmando la importancia de la adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al MERCOSUR para la consolidación del proceso de integración de América del Sur en el contexto de la integración latinoamericana, considerando que el proceso de integración debe ser un instrumento para promover el desarrollo integral, enfrentar la pobreza y la exclusión social y basado en la complementación, la solidaridad y la cooperación, teniendo en cuenta que la República Bolivariana de Venezuela desarrollará su integración en el MERCOSUR conforme a los compromisos derivados de este protocolo bajo los principio de gradualidad, flexibilidad y equilibrio, reconocimiento de las asimetrías y el tratamiento diferencial así como los principios de seguridad alimentaría, medio de subsistencia y desarrollo integral acuerdan:

Artículo 1: La República Bolivariana de Venezuela adhiere al Tratado de Asunción, al Protocolo de Ouro Preto, al Protocolo de Olivos, para solución de controversias del MERCOSUR que figuran como anexos 1, 2 y 3 respectivamente en los términos establecidos en el artículo 20 del Tratado de Asunción, las partes se comprometen a realizar las modificaciones a las normativas MERCOSUR.

Artículo 2: El mecanismo de solución de controversias establecido en el Protocolo de Olivos se aplicará a la República Bolivariana de Venezuela en las controversias vinculadas con las normas del MERCOSUR anteriores a la vigencia del presente protocolo, a medida que la República Bolivariana de Venezuela adopte progresivamente dichas normas. La República Bolivariana de Venezuela adoptará el acerbo normativo vigente del MERCOSUR en forma gradual, a más tardar cuatro años contados a partir de la fecha de entrada en vigencia del presente instrumento, a estos efectos el grupo de trabajo creado en Artículo 11 de este protocolo establecerá el cronograma de adopción de dicha normativa. Las normas MERCOSUR que a la fecha de entrar en vigencia el presente instrumento estén en trámites de incorporación, entrarán en vigencia con la incorporación al ordenamiento jurídico interno de los estados partes originales del MERCOSUR, la adopción por parte de la República Bolivariana de Venezuela de tales normas se realizará en los términos de lo dicho anteriormente.

Artículo 4: A más tardar cuatro años contados a partir de la fecha de entrada en vigencia del presente instrumento, la República Bolivariana de Venezuela adoptará la nomenclatura común del MERCOSUR y el arancel externo común, a esos efectos el grupo de trabajo creado en el artículo 11 de este protocolo establecerá el cronograma de adopción del arancel externo común contemplando las eventuales excepciones al mismo de acuerdo con las normas pertinentes del MERCOSUR.

Artículo Quinto: Ya vamos terminando. Las partes se comprometen a alcanzar el libre comercio en los siguientes plazos: Argentina y Venezuela 1° de enero del 2010, Brasil a Venezuela 1° de enero del 2010, Paraguay a Venezuela 1° de enero 2013, Uruguay a Venezuela 1° de enero 2013, Venezuela a Argentina 1° de enero del 2012, Venezuela Brasil 1° de enero del 2012, Venezuela Paraguay 1° de enero del 2012 y Venezuela al Uruguay 1° de enero del 2012. Excepto para productos sensibles en los que el plazo podrá extenderse hasta el 1° de enero del 2014, excepto para los principales productos de su oferta exportable incluidos en el Anexo IV del presente protocolo que gozarán de desgravación total e inmediata y acceso efectivo. A estos efectos el grupo de trabajo creado en el Artículo 11 de este protocolo establecerá un programa de liberalización comercial con sus respectivos cronogramas. El programa de liberalización comercial se aplicará sobre el total de los aranceles y medidas de efecto equivalente excepto en lo contemplado en la normativa MERCOSUR vigente. Durante el período de transición el programa de liberalización comercial y hasta tanto la República Bolivariana de Venezuela adopte el régimen de origen del MERCOSUR se aplicará el régimen de origen previsto en Acuerdo de Complementación Económica N° 59.

Artículo 6: A más tardar el 1° de enero del 2014 quedarán sin efecto las normas y disciplinas previstas en el Acuerdo de Complementación Económica N° 59 para la vinculación entre las partes.

Artículo 7: El grupo de trabajo de este protocolo definirá las condiciones y los puntos de acción a ser negociados con los terceros países o grupos de países involucrados con la adhesión de la República Bolivariana de Venezuela, a los instrumentos internacionales y acuerdos celebrados con los mismos en el marco del Tratado de Asunción.

Artículo 8: Las partes acuerdan que a partir de la suscripción del presente protocolo y hasta la fecha de su entrada en vigor, la República Bolivariana de Venezuela integrará la delegación del MERCOSUR en las negociaciones con terceros.

Artículo 9: A los fines de profundizar el MERCOSUR las partes afirman su compromiso de trabajar mancomunadamente para identificar y aplicar medidas destinadas a impulsar la inclusión social y asegurar condiciones de vida digna para nuestros pueblos.

Artículo 10: A partir de la fecha de la entrada en vigencia del presente protocolo, la República Bolivariana de Venezuela adquirirá la condición de Estado Parte y participará con todos los derechos y obligaciones en el MERCOSUR, de conformidad con el Artículo 2 del Tratado de Asunción y los términos del presente protocolo.

Artículo 11: A los efectos de desarrollar las tareas previstas en el presente protocolo, se crea un grupo de trabajo integrado por las partes, el grupo de trabajo deberá realizar su primer encuentro dentro de los treinta días contados a partir de la fecha de suscripción del presente protocolo. El presente protocolo, instrumento adicional del Tratado de Asunción, entrará en vigencia el trigésimo día contando a partir de la fecha de depósito del Quinto Instrumento de Ratificación. La República del Paraguay será depositaria del presente protocolo y de los instrumentos de ratificación y notificará a las partes la fecha de los depósitos de esos instrumentos.

Hecho en la ciudad de Caracas, República Bolivariana de Venezuela, a los cuatro días del mes de julio del 2006 en un original en los idiomas portugués y español, siendo ambos textos igualmente auténticos.

Esto es lo que van a firmar enseguida los señores presidentes de los estados parte del MERCOSUR. Muchas gracias.

 

Moderador: Ha sido la lectura del Protocolo de Adhesión de Venezuela al MERCOSUR por el honorable señor Carlos Álvarez Secretario General del MERCOSUR

Locutor: A continuación firma del Protocolo de Adhesión de la República Bolivariana de Venezuela al Mercado Común del Sur.

Firma el excelentísimo señor Néstor Kirchner Presidente de la República Argentina.

Moderador: Es el acto con motivo de la firma del Protocolo de Adhesión de Venezuela a MERCOSUR.

Locutor: El Mercado Común del Sur fue constituido el 26 de marzo del año de 1991 a través del Tratado de Asunción firmado entre Argentina, Brasil y Paraguay. El excelentísimo señor Luiz Inácio Lula Da Silva Presidente de la República Federativa del Brasil

El objetivo principal fue el de ampliar las dimensiones de sus mercados nacionales a través de la integración de los pueblos de América. El excelentísimo señor Nicanor Duarte Frutos Presidente de la República de Paraguay.

Moderador: Estamos en cadena nacional de radio y televisión para todo el país. Firma del Protocolo de Adhesión de Venezuela al MERCOSUR.

Locutor: El excelentísimo señor Tabaré Vásquez Rosas Presidente de la República Oriental del Uruguay.

Moderador: Venezuela ingresó como estado asociado al MERCOSUR en diciembre del 2004 y un año siete meses después, hoy 4 de julio de 2006 se adhiere como el quinto Miembro Pleno del MERCOSUR, Mercado Común del Sur.

Locutor: Y el ciudadano Hugo Chávez Presidente de la República Bolivariana de Venezuela .

Moderador: Venezuela con su entrada plena al MERCOSUR busca avanzar hacia el arancel externo común el AEC, tarifa común frente a terceros. Ha firmado el jefe del estado venezolano, queda entonces Venezuela adherida al Mercado Común del Sur, MERCOSUR. El distinguido público presente así lo ratifica.

Locutor: A continuación palabras del excelentísimo señor Néstor Kirchner Presidente de la República Argentina.

Moderador: MERCOSUR, un encuentro para la integración latinoamericana.

 

Presidente Kirchner: Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, querido amigo Hugo Chávez; señores Presidente de la República hermana de Uruguay, querido amigo Tabaré Vásquez; señor Presidente de la República Federativa del Brasil, querido amigo Lula, Lula Da Silva; querido amigo Presidente de la República de Paraguay, Nicanor Duarte y querido amigo de la República de Bolivia Evo Morales. (aplausos y Evo!, Evo!, Evo! coreado por el público). Señor Secretario General de MERCOSUR, querido amigo Chacho Álvarez, señores embajadores, ministros, amigos, hermanos y hermanas de las distintas naciones presentes y hermanas y hermanos venezolanos presentes aquí, un placer compartir con ustedes esta tarde.

La incorporación de la República Bolivariana de Venezuela al MERCOSUR es sin duda un acontecimiento de proyección histórica, en el ejercicio de la Presidencia Pro Témpore del bloque, estamos seguros de representar a las autoridades de todos los países que lo integran y a sus pueblos, al dar una emocionada bienvenida al país hermano a esta familia de naciones que han emprendido el camino de la solidaridad regional y la lucha conjunta por mejorar el nivel de vida de sus pueblos, estamos convencidos de que la integración es la gran empresa política de nuestra época, se trata de un proyecto que tiene profundas raíces en nuestra historia pero sobre todo tiene una gran proyección hacia el futuro, es la estrategia que corresponde a nuestros países en el contexto de un mundo globalizado en el que cada vez más los problemas que sufren nuestros pueblos atraviesan las fronteras, el desarrollo productivo, el comercio justo, la lucha contra la pobreza, contra la marginación, por la plena igualdad y la ciudadanía social, el fortalecimiento d e la democracia, la seguridad y la paz, la defensa de los derechos humanos, son todos ellos valores y objetivos que no pueden alcanzarse desde esfuerzos de estado nacionales aislados por bien intencionadas que sean sus acciones, demandas sin debilitar la independencia de cada una de las naciones, sin ignorar las realidades propias de cada país, un nuevo concepto de soberanía, un concepto ampliado de soberanía, una comunidad política y productiva capaza de poner en acción las enormes potencialidades de nuestra región para el bien de sus hombres y sus mujeres.

En este acontecimiento que hoy celebramos muestra que los países de América del Sur han alcanzado una renovada conciencia de esa necesidad política, nuestra dura experiencia nos ha enseñado que la sola lógica excluyente del mercado no nos lleva a un horizonte de desarrollo y bienestar, sabemos que es muy importante liberar el comercio en condiciones dignas y equitativas, pero los mercados y el comercio libre no garantizan nuestros desarrollo por inclusión, la integración es mucho más que liberalizar el comercio, es asumir el objetivo de constituir una gran comunidad política que promueva la producción, eleve la competitividad común de nuestra región y la convierta asimismo en un interlocutor fuerte en la discusión en el orden mundial (aplausos).

El ingreso de la querida República Bolivariana de Venezuela es un aporte inestimable para el MERCOSUR, un aporte en lo comercial y en lo económico y también en lo cultural y en lo político por la rica historia de su pueblo (aplausos). Hoy tenemos más que nunca la sensación de que estamos transitando a pasos grandes y efectivos hacia una efectiva integración suramericana, una integración que por su población, sus recursos naturales, su superficie y su capital humano, ocupará un lugar destacado en el mundo.

La integración es también una lucha de ideas, como tal la integración tiene también sus adversarios, entre ellos los que añoran los tiempos de los alineamientos automáticos, vemos en esta integración un aporte a la estabilidad y a la paz en el continente pues no tiene propósito confrontativos que le son completamente ajenos, no ocultamos las dificultades del MERCOSUR, pero trabajamos denodadamente para superarlas y el crecimiento del bloque que expresa esta incorporación es una muestra de su vitalidad, queremos aprovechar esta ocasión para ratificar lo que ya todos saben, el MERCOSUR es y será cada vez más una poderosa herramienta para la democracia, la justicia, la paz, la estabilidad y la seguridad e la región (aplausos).

Ninguno de sus países miembros, y así lo han establecido en el Protocolo de Ushuaia al que Venezuela ha adherido recientemente, conciben otro modo de convivencia política que no sea la democracia, ninguno de sus miembros alienta propósitos expansionistas o militaristas, ninguno de sus miembros actúa en perjuicio de otros países. Quiero decir que el MERCOSUR es uno de los bloques internacionales que actúan en una mayor cantidad de espacios de negociación, en ese sentido MERCOSUR es nuestra plataforma de integración al mundo, en cuanto a potencia alo que cada país puede por sí solo representar. Queremos que el fortalecimiento de nuestro bloque y el avance paralelo hacia la comunidad suramericana, fortalezca nuestra voz común en el ámbito multilateral, nos interesa intervenir en la agenda global, una agenda que deben ser integral y no fragmentada, somos concientes del lugar que ocupan las cuestiones de seguridad internacional y la lucha contra el terrorismo, hemos dado sobradas muestras de nuestro compromiso en ese sentido.

Al mismo tiempo decimos que una lucha exitosa contra el terrorismo no puede afirmarse en una concepción exclusivamente militar, para enfrentar y derrotar al terrorismo es necesario citar las fuentes de donde se alimenta, encarar y solucionar los conflictos bélicos, cooperar en forma efectiva y no declarativa en la lucha contra el hambre y la miseria, combatir el racismo, la xenofobia y toda otra forma de discriminación (aplausos). Ser solidario con una concepción de desarrollo sustentable en lo social y en lo medioambiental, comprometerse con un comercio equitativo y mutuamente favorable entre los países más desarrollados y los países menos desarrollados, no exageraremos si decimos que la incorporación de la República Bolivariana de Venezuela es para MERCOSUR no solamente un logro, sino también un gran desafío, la agilidad con la que se tramitó su ingreso es una muestra de la disposición de todos nuestros países a encarar ese desafío, estamos hablando de la oportunidad de dar más grandes pasos, más claros y más decididos en la dirección de una plena integración cuya agenda programática ya hemos venido programando, pasos hacia un MERCOSUR más solidario en el tratamiento de las asimetrías de nuestros países y en nuestras subregiones hacia un MERCOSUR más centrado en lo productivo, con una potenciada capacidad para desarrollar un proceso de complementación económica, que signifique el avance productivo para todos los socios, con más iniciativa del desarrollo de obras de infraestructura común, más eficacia en la financiación de proyectos productivos regionales que avance más hacia a la coordinación macroeconómica de sus países. Pasos decididos hacia un MERCOSUR más y mejor institucionalizado, con un parlamente como hemos acordado construir hacia el 2010, es una verdadera caja de resonancia ciudadana y el promotor de avances legislativos de alcance regional, un MERCOSUR cada vez más visible, útil y atractivo para los hombres y mujeres que quieren desplazarse, trabajar, comerciar y ejercer su profesión en el territorio de esta patria ampliada.

El Presidente Chávez ha dado un paso enérgico y audaz cual es el de impulsar la nación de los destinos de la nación que preside con aquellos países que conformamos el MERCOSUR, es un paso que estamos convencidos que será beneficioso para la República Bolivariana de Venezuela, así como para los otros países que conformamos el bloque, tal vez necesitemos de gestos igualmente audaces para estar a la altura de las demandas y las esperanzas de nuestros pueblos en esta empresa común de integración, necesitamos construir el MERCOSUR de los pueblos, el MERCOSUR de los ciudadanos, (aplausos) necesitamos que el MERCOSUR sea una experiencia vital para nuestros hombres y mujeres y no solamente un dato burocrático.

Nuestras sociedades, nuestros trabajadores, empresarios, gente de la cultura, de los credos religiosos, del deporte y de la vida social en general, tienen que ser los grandes protagonistas de este emprendimiento. En este momento de alegría y de orgullo por la incorporación de la República Bolivariana de Venezuela al Mercado Común del Sur sea la ocasión para renovar nuestro compromiso con esta empresa colectiva y que Dios quiera que sea un punto de inflexión que nos permita transitar con mucha fuerza, con mucho convencimiento y con la clara visión estratégica que no tengo ninguna duda que guía a los señores presidentes que me acompañan hoy aquí y que compartimos hoy aquí en Venezuela esta mesa, de lograr definitivamente que vuelva a resonar con fuerza en el mundo la voz de los pueblos de América, que nuevamente la voz de los pueblos de América se alce con la dignidad y la fuerza en la lucha por la inclusión social, por la justicia, por la derrota de pobreza, por la derrota de la indigencia, por la derrota de la desocupación, por el triunfo de la equidad, de la justicia, de la igualdad y que podamos dialogar con los otros bloques del mundo desde un punto de igualdad que permita recuperar a esta América el lugar y la dignidad que este pueblo de América se merece. Muchas gracias.

Moderador: Hemos escuchado al excelentísimo señor Néstor Kirchner Presidente de la República Argentina y Presidente Pro Témpore del MERCOSUR, quien en este instante recibe el abrazo presidencial venezolano, brasileño, paraguayo y de los demás jefes de estado.

Locutor: Seguidamente palabras del excelentísimo señor Luiz Inácio Lula Da Silva Presidente de la República Federativa del Brasil.

 

Presidente Lula Da Silva: Excelentísimo señor Hugo Chávez Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y querido anfitrión y también nuestro amigo, excelentísimo señor Néstor Kirchner Presidente de la República Argentina y Presidente Pro Témpore del MERCOSUR; excelentísimo señor Nicanor Duarte Presidente de la República del Paraguay; excelentísimo señor Tabaré Vásquez Presidente de la República Oriental del Uruguay; excelentísimo señor Evo Morales Presidente de la República de Bolivia; mi estimado compañero Carlos Álvarez Presidente de la Comisión Permanente de Representantes del MERCOSUR; queridos compañeros y compañeras; cancilleres aquí presentes, embajadores, señores y señoras miembros del gobierno venezolano; señores y señoras congresistas; miembros del cuerpo diplomático; empresarios; estudiantes; trabajadores; periodistas; señores y señoras.

Hoy estamos escribiendo un capítulo nuevo en la historia de la integración de nuestra región, con la entrada y adhesión de Venezuela el MERCOSUR gana nuevos horizontes y alcanza una dimensión económica y política verdaderamente continental. A partir de este momento estamos formando un bloque con más de 250 millones de habitantes, con un área de 13 millones de kilómetros cuadrados y un PIB superior a un billón de dólares, nuestro comercio global supera los 300 millardos de dólares. Hoy estamos construyendo un patrimonio notable de realizaciones para que los ciudadanos se acercan más, fortalecen las instituciones y promueven el desarrollo solidario, sabemos que ese trabajo requiere mucho empeño para formar relaciones económico-comerciales complementarias que nos sean de beneficio para todos nuestros ciudadanos. Para eso debemos continuar nuestra lucha contra la explotación, la pobreza y la desigualdad social para que sirva de fundamentos de un sistema democrático sólido, no solamente de un sistema democrático sólido y durable.

Señores amigos presidentes, el MERCOSUR es un proyecto político de mayor envergadura de nuestra región, los desafíos que tenemos hoy delante de nuestra gente son proporcionales, tenemos un fuerte compromiso con la democracia y con los preceptos del pluralismo político, respetamos la soberanía de cada país, es por eso que también tenemos el derecho de exigir que no exista ningún tipo de inherencia (aplausos) de ningún tipo en nuestra región. Somos y queremos ser un área de paz, constituimos un amplio espacio libre de armas de destrucción masiva, reconocemos la urgencia de encontrar respuestas para las asimetrías que limitan la capacidad de nuestros socios menores de sacar el mayor beneficio de nuestra integración, fue con ese espíritu que decidimos constituir el fondo de convergencia social y estudiamos otras medidas de complementación productiva, el fortalecimiento de la integración energética, al mismo tiempo estamos desarrollando un mecanismo para atender las importaciones de las economías menores a los mercados de Brasil, nosotros desarrollamos un programa de exportación competitiva de importaciones, contemplamos flexibilidades en las reglas comerciales de manera que se puedan incentivar nuevas inversiones productivas, de esta manera podemos garantizar que los beneficios de nuestra unión sean distribuidos equilibradamente, necesitamos acercar al MERCOSUR a los ciudadanos y a los poderes locales. Mientras más sólidos estemos seremos más fuertes y competitivos y justos en este mundo globalizado injustamente desigual. Solamente la unión garantizará una integración dinámica en el comercio.

La incorporación de Venezuela al MERCOSUR es una oportunidad para reafirmar nuestro compromiso con la unión solidaria. Valoramos mucho este Protocolo de Adhesión que ha reconocido las necesidades especiales de Paraguay y de Uruguay (aplausos).

Mi estimado compañero Chávez, la adhesión de Venezuela al Tratado de Asunción es más que un voto de confianza en la fuerza de nuestro proyecto común, la expansión hacia el Caribe va a reportar la percepción de que es una realidad, va a ayudar también a visualizar el MERCOSUR como una espina dorsal de la integración de toda América del Sur, también queremos que la presencia de Venezuela en el MERCOSUR contribuya al proceso de valorización dela comunidad suramericana de naciones, allí valoramos actualmente la diversidad económica (aplausos), la diversidad económica y la pluralidad política no deben ser factores de exclusión ni debe excluir la cooperación y el buen entendimiento entre todas las naciones de América del Sur, desde el punto de vista brasileño el ingreso de Venezuela a MERCOSUR se suma a la alianza estratégica Brasil-Venezuela al crecimiento de nuestras naciones en los campos comerciales y de inversión y también en la cooperación energética. En los foros internacionales como las Naciones Unidas juntamos nuestras voces para ayudar a modificar las reglas y procedimientos que no están acordes con los intereses de nuestra región (aplausos).

Estoy muy satisfecho de que todos los miembros de MERCOSUR integran el acuerdo fundamental y que ha sido una herramienta fundamental para un resultado equilibrado en la nueva zona. En un momento en que celebramos la vitalidad del MERCOSUR quiero saludar la presencia entre nosotros de nuestro estimado amigo el señor Presidente de Bolivia Evo Morales (aplausos), la decisión es darle prestigio ... para potencialidades que se abren para una alianza reforzada de Bolivia con nuestro bloque, compañero Evo, no está muy lejos el día en que estaremos en La Paz para que también Bolivia se adhiera como socia al MERCOSUR. (aplausos). El MERCOSUR es un foro de diálogo y cooperación, una plataforma democrática de construcción de consensos y de promoción de intereses comunes.

Amigos presidentes, las dificultades son inherentes a cualquier proyecto innovador como es este de la integración de América del Sur y en especial si es de MERCOSUR, las dificultades deben servir de estímulo para nuestra creatividad y experiencia política, de lo que somos testigos hoy con la adhesión de Venezuela al MERCOSUR demuestra que nuestros próceres no araron en el mar como Bolívar temía (aplausos), el sueño de Bolívar vive en los corazones y mentes de los pueblos de Sur América, demos un pasa más para convertir esto realidad.

Mi querido amigo Chávez y estimados presidentes, yo creo que la firma del protocolo que realizamos en el día de hoy es más que un documento que garantiza el comercio, un comercio más justo entre nosotros, es más que un documento que permite a nuestros empresarios hacer negocios, el documento que hoy estamos firmando representa la concreción de un sueño de millones de personas (aplausos), y millones y millones de latinoamericanos que a lo largo de tantos siglos murieron creyendo que era posible construir la integración y Venezuela tiene su gran símbolo que es el inolvidable Simón Bolívar. (aplausos). También Presidente Chávez, un momento para reflexionar, para hacer una reflexión profunda porque la mayoría de las veces con el calor de los proyectos nos olvidamos de los momentos en que teníamos descrédito y había gente que no creía en que nosotros podíamos dar ese paso y para hacer aquí una reflexión, nosotros tenemos que irnos no mucho tiempo atrás, tenemos que devolvernos tan sólo cuatro años, cuando el Presidente Kirchner, Nicanor y yo, eso fue en el año 2003, asumimos la presidencia de Argentina, Paraguay y Brasil, después de eso vino Tabaré en Uruguay, más recientemente Evo Morales en Bolivia y reflexionar significa que debemos recordar que cuando nosotros tomamos la posesión de nuestros gobiernos muy pocas personas creían en la continuidad del MERCOSUR Mucha gente entendía en nuestros países que era más fácil regresar a la tradición de privilegiar la relación con los Estados Unidos y con la Unión Europea y dar la espalda a nosotros mismos (aplausos). Todos ustedes saben que eso no fue fácil, que no fue fácil llegar a donde estamos ahora, todos nosotros sabemos cuantas barreras tuvimos que superar, barreras ideológicas, barreras comerciales, incomprensiones en todos los niveles, hoy estamos aquí para decirle al mundo que no queremos pelear con nadie, nosotros somos países de paz, que cada país va a mantener sus relaciones bilaterales con los Estados Unidos, con el Japón, con Europa, con China, con la India , pero que nosotros antes que nada nosotros descubrimos que somos más hermanos, que somos más cercanos el uno al otro y que somos más amigos uno al otro que de cualquier otro país en el mundo (aplausos).

Recuerdo que cuando tomé posesión de la presidencia Chávez estaba solo, recuerdo lo que se comentaba en el continente y nosotros, todos nosotros, inclusive en las divergencias nosotros comprendemos que seremos mucho más fuertes en las negociaciones Internacionales bien sea en la ONU para cambiar el Consejo de Seguridad, bien sea en la participación del Consejo de Seguridad en la cual defendemos la participación de Venezuela (aplausos), o sea en la Organización Mundial de Comercio donde el ente cambió un poco la geografía comercial del mundo, todavía no logramos todos los resultados que nosotros queríamos, pero los ministros de relaciones exteriores que usted también llamó cancilleres, todos ellos saben que ningún ministro de América del Sur fue respetado históricamente como ustedes están siendo respetados hoy en cualquier rueda de negocios (aplausos).

Por lo tanto, mis amigos presidentes, tal vez yo sea el más optimista de todos porque estamos concretando una parte de un sueño, que todavía está lejos, todavía ese sueño está lejos y está lejos de que sea el sueño que nosotros anhelamos, faltan muchas cosas todavía. Lo que yo quería compañeros es que reflexionaran de que necesitamos consolidar una relación tan fuerte entre nuestros pueblos y aunque haya cambios de gobiernos en los países, esa relación con el estado no cambie, porque esa relación es la que va a permitir los logros que nuestras sociedades necesitan, nosotros no tenemos que tener miedo de divergir porque a veces somos provocados por alguna pregunta de un periodista que nos deja nerviosos o irritados y eso a veces afecta en el sentido de proporcionar una reacción que genere más problemas que soluciones.

Yo quería decirles a todos mis compañeros que aún en los momentos en que tengamos más divergencias, aún en los momentos que estemos más nerviosos porque estamos intentando defender los intereses de nuestros pueblos, incluso en esos momentos deberíamos llamarnos, Chávez dice y se queja que yo no lo atiendo siempre, debemos conversar un poco más porque muchas veces una pequeña duda genera un reporte tan grande que una intriga de un minuto, una duda de un minuto puede llevar un año para que la arreglemos, por lo tanto quería ya terminar diciéndoles a todos ustedes que nosotros, presidentes de MERCOSUR con la complicidad también de Evo Morales y de otros que no están aquí el día de hoy, nosotros necesitamos de todos, para todo aquel que nos quiera oir, nosotros no tenemos miedo de las divergencias, nosotros tememos y tenemos miedo de la omisión que durante muchos siglos prevaleció en nuestro continente. Muchas gracias y buena suerte. (aplausos)

 

Moderador: Efectiva concepción del excelentísimo señor Luiz Inácio Lula Da Silva Presidente de la gran nación del sur, República Federativa del Brasil ha dicho el MERCOSUR es la concreción de un sueño, diríamos el sueño bolivariano.

Locutor: Palabras del excelentísimo señor Nicanor Duarte Frutos Presidente de la República de Paraguay.

 

Presidente Duarte: Estimado Presidente de la hermana República Bolivariana de Venezuela apreciado amigo Hugo Chávez, amigo Presidente de la hermana República Argentina, Presidente Pro Témpore del MERCOSUR Néstor Kirchner; amigo Presidente de la hermana República del Uruguay Tabaré Vásquez; amigo Presidente de la hermana República Federativa del Brasil Inácio Lula Da Silva; amigo Presidente de la hermana República de Bolivia Evo Morales; amigo Chacho Álvarez Secretario Ejecutivo de MERCOSUR; estimados cancilleres, señores y señoras embajadores, hermanos y hermanas de Venezuela.

Sinceramente como paraguayo me siento doblemente congratulado y emocionado, primero por estar aquí en Venezuela, una nación con mucha historia, con muchas luchas, con muchas frustraciones y muchas conquistas, tal vez la réplica de la historia de quienes nacimos y vivimos en esta región del mundo y fundamentalmente porque el Tratado de Asunción hoy no solamente constituye un mercado común, sino esencialmente un bloque de poder político que si actúa cohesionadamente nos permitirá como Sudamérica integrarnos de una manera mucho más digna y justa en el mundo. América Latina necesita una voz más potente, más clara, más sólida y contundente y estoy seguro que la incorporación de Venezuela, por el momento histórico que vive y por el liderazgo que hoy posee con el Presidente Chávez, será un potente amplificador para que nuestra voz resuene y persuada a las regiones más poderosas del mundo, por eso estoy feliz, el Tratado de Asunción obviamente no nació solamente con el propósito de construir un mercado común, porque si ese hubiese sido su único objetivo no podría haber prosperado, generado la atracción y los afanes de participación y de integración que hoy vemos, por eso estoy seguro que la presencia de Venezuela habrá de renovar los compromisos que tenemos y será igualmente un desafío para que exista más equilibrio, para que tengamos más cooperación, porque si nos unimos solamente para que prevalezcan los intereses de mercado, si sólo miramos en la integración regional el crecimiento de nuestras balanzas comerciales o nuestro propio crecimiento económico sin el deseo de un mayor bienestar para todos y de que todos podamos participar de la riqueza que producimos y que tenemos, no creo que finalmente se materialicen nuestros sueños, yo suelo decir y repito hoy con todo el entusiasmo que me genera este momento y con todo el optimismo que tengo con respecto al MERCOSUR, que si sólo buscamos el crecimiento económico, defender nuestros mercados, mejorar nuestros indicadores económicos estaríamos satanizando lo que hoy casi de manera recurrente impugnamos desde esta nueva América del Sur, que es la regla fría del capitalismo, el cruel pago al contado, porque si unos crecen y otros se estancan, si unos industrializan y otros no pueden superar su ciclo de país exportador y se estanca y no crece es porque existe una expropiación económica también, (aplausos), es porque existe también una expropiación de la fuerza del trabajo, de una distorsión de los valores de la materia prima y si esto condenamos a los países del primer mundo, si esto les decimos a Estados Unidos, a la Unión Europea , no repitamos el mismo modelo en nuestra América del Sur si queremos que el MERCOSUR crezca y se fortalezca (aplausos).

Decía el Presidente Lula no hay que temer a la divergencia y eso es absolutamente vital para el desarrollo de la historia, para el desarrollo de la liberta y de la democracia, porque si todo fuese armonía, si el mundo tuviese homogeneidad en la visión, en el pensamiento y la acción el planeta sería muy aburrido y no habría proceso histórico, la historia surge de las contradicciones, de las divergencias, pero eso si, que nuestros conflictos nos permitan un salto cualitativo, que nuestros conflictos nos permitan una identificación más clara del ideal de justicia y no que nuestras divergencias nos lleven a un salto hacia atrás, a un estancamiento o a una involución (aplausos), necesitamos proceso histórico en América Latina y proceso histórico es proceso evolutivo, es expansión de la justicia, es que la libertad sea con pan, con empleo y que todos podamos disfrutar de los beneficios del desarrollo.

Por eso aplaudo este momento y confío y estoy seguro de que el futuro será mejor, como decía Bocker cuanto más incertidumbre, cuanto más inseguridad nos invade muchas veces más optimistas tenemos que ser, el optimismo es casi un deber porque estoy seguro que este momento servirá para que estemos más unidos, para que podamos poner freno a la globalización desbocada y desenfrenada que se funda efectivamente sobre el capital, sobre las políticas financieras, la especulación o el deseo de convertir a nuestros países en mercados para la colocación de sus excedentes de exportación.

Entonces estimados amigos, desde el Paraguay que palpita con una grandeza y con una reparación de injusticias económicas,

injusticias comerciales que aún persisten. Venimos sin embargo a decir que creemos en el MERCOSUR y que tampoco aceptamos el maniqueísmo, que aquí están los buenos y están los malos. Tal vez podamos decir “Allí están los que hacen de la injusticia una religión y aquí están los que queremos la libertad y la democracia, pero más justicia para nuestro pueblo, más desarrollo, más trabajo, más tecnología, más ciencia, no caridad; no necesitamos de caridad; necesitamos de mercado; necesitamos libre circulación de nuestros bienes, necesitamos libre circulación de nuestra mano de obra, necesitamos no sólo un arancel externo común, necesitamos un proyecto común, un sentido común de la Historia.

Agradezco finalmente al Presidente al Presidente Chávez por este cálido recibimiento, a los hermanos presidentes que están acá, al Presidente Néstor Kirchner, al Presidente Lula, al Presidente Tabaré Vásquez, al Presidente Evo Morales y a todos ustedes por venir a alentarnos, a darnos la fuerza que necesitamos. Tengamos fe en América Latina. Tengamos fe en el proceso que estamos viviendo en la Región , y por sobre todo, tengamos fe en nuestra propia capacidad realizadora de nuestro pueblo. No sólo tenemos un pasado común. No sólo tenemos un pasado de dolor y de sufrimiento y de grandes realizaciones. Y aunque muchos digan que en el dolor nos unimos más, aunque muchos digan que en las injusticias nos unimos más, yo quisiera que el MERCOSUR sea el motor de una transformación económica social, política, económica y cultural, que nos permita unirnos no solamente en el dolor, sino unirnos fundamentalmente en la alegría, en la satisfacción de ver que nuestros sueños se están cumpliendo.

Y que esta utopía que nació en Paraguay hace muchos años, siga siendo la fuerza vital que nos mueva, nos movilice y construya el espíritu de unidad, ese espíritu auténtico de unidad y de integración, y por sobre todo, de justicia para todos en nuestra Región y en el mundo, de modo que terminamos o pongamos freno, como decía, a la globalización injusta.

Nosotros desde América Latina podemos evitar un mundo hegemónico, un mundo donde el multilateralismo sea apenas un discurso. Desde aquí podemos construir el orden mundial que supere el poder hegemónico para construir el poder ecuménico, la paz en el mundo, la paz en el mundo. Muchas gracias y felicidades para todos.

Presentador : Palabras del Excelentísimo Señor Tabaré Vásquez Rosas, Presidente de la República Oriental del Uruguay.

Presidente Tabaré Vásquez : Señor Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, mi querido amigo y hermano Hugo Chávez, y en usted a este queridísimo pueblo venezolano. Señor Vicepresidente de esta República, Señor Presidente Protémpore de MERCOSUR y de la República Argentina , mi querido amigo Don Néstor Kirchner. Señor Presidente de la República Federativa de Brasil, mi querido amigo Lula Da Silva. Señor Presidente de Paraguay Don Nicanor Duarte, querido amigo. Y querido amigo Presidente de la República de Bolivia. Señores ministros. Señores embajadores. Señores legisladores. Señoras y señores. Ustedes comprenderán qué difícil es poder hablar ahora después de las tres brillantes disertaciones que me precedieron.

Sin embargo, quiero comenzar mis palabras diciendo Bienvenido Venezuela a nuestro MERCOSUR. Bienvenido, hermano pueblo venezolano. Con alegría. Y lo que son los designios de la vida. Hace pocas semanas atrás, cuando tuve la felicidad de visitar la República de Venezuela y llegué al Aeropuerto, llegué a Maiquetía, era el primer día en que flameaba en ese Aeropuerto la nueva bandera de Venezuela con su nueva estrella, la octava estrella. En los actos de los días siguientes y visitando a rendir homenaje como corresponde al Libertador, en ese homenaje, en esa mañana, hermosa mañana de Caracas, niños venezolanos estaban presentes con una bandera de Venezuela en una mano y una bandera uruguaya en la otra.

Cuando salíamos del homenaje nos arrimamos a estos niños para saludarlos y una pequeña niña, hermosa niña venezolana, de no más de 6, 7 añitos, estaba con su banderita venezolana y yo le pregunté “Dime, esa octava estrella que tiene tu bandera ¿qué es?” y la niña muy rápida, al Presidente Chávez se volvió y le dijo es el sol. Porque tenía su bandera uruguaya y su bandera venezolana. La bandera uruguaya con el sol y la bandera venezolana con las estrellas. Creo que fue premonitoria esa niña en comprender que pocas semanas después, poquísimas semanas después, volvíamos esta querida Venezuela, a su aeropuerto, a esta ciudad de Caracas y una nueva estrella brilla ahora, pero junto a las cuatro estrellas del MERCOSUR por el ingreso de Venezuela a este proceso de integración.

Esa Cruz del Sur que se va a ver engrandecida, embellecida, fortalecida con una nueva estrella que se incorpora a este proceso integrador de nuestros pueblos suramericanos. Y ojalá, queridos hermanos presidentes, esas estrellas y esos soles sirvan de norte y sirvan e guía a quienes tenemos la enorme responsabilidad de gobernar a nuestros países en estos días, para enseñarnos el camino, para enseñarnos el sendero, para mostrarnos el norte fundamental que debe tener este proceso integrador que no es mejorar el comercio, ampliar los mercados, aumentar el número de habitantes que componen ese mercado, decir cuánto aumenta nuestro Producto ruto Interno en conjunción del trabajo de nuestros países, sino que el norte fundamental debe ser trabajar para mejorar la calidad de vida de nuestra gente fundamentalmente.

Cuando el 1º de marzo del año 2005 ocupamos el sillón presidencial de nuestro país porque así lo había decidido la ciudadanía libre y soberanamente el 31 de octubre de 2004, dos banderas estuvieron acompañándonos y nos siguen acompañando a lo largo del tiempo: el pabellón patrio, por supuesto, y la bandera del MERCOSUR a su lado. Porque para el Gobierno de la República Oriental del Uruguay, el MERCOSUR es una prioridad estratégica y en esa dirección queremos trabajar. Queremos más y mejor MERCOSUR. Más y mejor MERCOSUR. Más no sólo cuantitativamente más MERCOSUR, sino cualitativamente más MERCOSUR.

Por cierto que la llegada de Venezuela, por cierto que podemos hablar de números importantes en cuanto a número de población que componen este mercado de integración regional. De millones de dólares como lo hizo muy bien el Presidente Lula que componen su Producto Bruto Interno, o de millones, de miles de millones de dólares que componen el intercambio comercial de este bloque con otros países de otros bloques del mundo. Por cierto que esto es importante. Pero el MERCOSUR no debe ser sólo una sumatoria de elementos numéricos, sino que el MERCOSUR debe ser más cualitativamente buscando una mejor integración, un mejor proceso de integración regional. Eso es lo que esperan nuestros pueblos. No alcanza con que tengamos un acuerdo comercial de base arancelaria, que sí es importante. Debemos buscar caminos de integración de nuestra gente, de nuestros pueblos, de nuestros jóvenes, de nuestros viejos, de nuestros trabajadores, de nuestros empresarios, de nuestros estudiantes.

Un proceso de integración que no sea una sumatoria sino una potencialización de lo que tenemos, que son riquezas y muchas, y la fundamental, que es la riqueza de nuestra gente. Queremos mejor MERCOSUR. Cuando queremos mejor MERCOSUR nos referimos a una mayor institucionalidad del MERCOSUR. A que nuestros gobiernos, nuestros parlamentos, internalicen los acuerdos que trabajosamente le obran nuestros cancilleres, o que logramos nosotros los presidentes en nuestros encuentros. Encuentros que a veces son desencuentros. Y lo tenemos que reconocer. Pero ¿en qué vivencia, en qué latencia de vida no hay conflicto? Claro. Nosotros hemos escuchado en estos últimos tiempos algunos detractores de este proceso de integración regional. Que tienen bases y fundamentos ideológicos como para no estar de acuerdo con un proceso de integración regional. Y han dicho “Miren el ejemplo que están dando gobiernos que ideológicamente se supone tienen identidades muy fuertes, concepciones progresistas, identidades de izquierda, compromiso social, lucha, como decían mis colegas, contra la pobreza, contra la discriminación, contra la marginación”.

Claro, que si el MERCOSUR sigue siendo solamente un lugar de reunión periódica de presidentes, un podio para decir discursos con muchos adjetivos y poco contenido, sacarse la foto de familia y luego decirse adiós y encontrarse a los seis meses, seguramente ahí no va a haber ningún tipo de discrepancia o desencuentro. Pero cuando lo que buscan los gobiernos es profundizar ese proceso de integración, es encontrar caminos de solidaridad y de generosidad entre nosotros y entre nuestros pueblos fundamentalmente, que lo precisamos, pro fundamentalmente encontrara caminos de justicia en el relacionamiento de nuestros países en este proceso integrador, sin duda vamos a encontrar a veces desencuentros, a veces dificultades, a veces desavenencias. Pero son productos de la vida. ¿En qué hogar de cada uno de nosotros no hay, no hubo, no habrá, desencuentros, desavenencias, puntos de vista distintos? Pero el gran desafío cuando existe respeto, tolerancia, cariño, amor, identidades, es encontrar los puntos de encuentro para fortalecer los procesos de integración.

Mejor MERCOSUR, mejor MERCOSUR claro que si, que podemos hacer un MERCOSUR mejor. Y yo me quiero referir a un punto específico de los muchos que mis colegas trataron. Me quiero referir a las asimetrías que existen entre los países que integramos este proceso. Claro que existen asimetrías. Nadie las puede negar. ¿Quién puede negar la grandeza territorial, geográfica, de nuestros hermanos brasileños. Quién puede negar las enormes riquezas que encierran las entrañas de sus tierras, o de sus corrientes de agua, de sus bosques, de su dimensión económica, de su proyección en el mundo. Quién puede negar la grandeza enorme de ese querido hermano pueblo brasileño, con sus alegrías y sus tristezas, con su heroísmo tantas veces marcado. Quién puede negar la grandeza de una Argentina que en su territorio al mismo tiempo tiene los cuatro climas, que fue dotada de una riqueza enorme en su subsuelo, también en sus rios, en sus bosques, pero sobre todo en la grandeza de ese hermano y querido pueblo argentino? Y lo digo con propiedad. Hermano y querido pueblo argentino que ofreció a más de 300 mil ó 400 mil uruguayos un lugar donde vivir, donde trabajar, donde tener su familia, donde tener sus hijos, donde darle dignidad a su existencia, cuando su propio país, el Uruguay, los corría y los excluía, los hermanos argentinos los recibieron en su seno. Qué grandeza.

¿Quién puede negar la grandeza del Paraguay, querido Paraguay al que tanto le debemos los países que alguna vez se unieron para tratar de socavar la historia y las raíces del pueblo guaraní; de sus riquezas, de su pueblo, de sus dolores, de sus grandezas, de sus alegrías, pequeños pero grandes en su dimensión. O de un Uruguay que junto a las riquezas que tiene, tiene su mayor riqueza en su gente, en su pueblo, que también tuvo sufrimiento, dolores, alegrías, y que como todos los pueblos que integramos este MERCOSUR también tenemos sueños y esperanzas. O de Bolivia y las reivindicaciones del pueblo indígena que hace su Presidente a quien acompañamos en toda la dimensión de su lucha?

Por eso cuando se habla de asimetrías dejémosla reservada para que quienes hacen números, cuentas, o buscan equilibrios, logren los encuentros necesarios. Y quienes tenemos la responsabilidad política, política de llevar adelante este proceso de integración comprendamos y nos iluminen esas estrellas y esos soles para hacer realidad las palabras que aquí decimos, concretarlas en los hechos y comprender que en un proceso de integración todos los países, más allá de sus dimensiones, tenemos los mismos derechos, las mismas obligaciones, los mismos sueños, las mismas esperanzas, y tenemos que conjuntarnos para trabajar unidos, para darle mayor dignidad a la vida de nuestra gente. Y estamos absolutamente convencidos que el ingreso de Venezuela, con su Presidente al frente, del pueblo venezolano, de este país hermano, querido, fraterno, al MERCOSUR, traerá aires nuevos para lograr, sí, concretar en los hechos que ese sueño, esa utopía que todos buscamos para nuestra gente, nos ayude Hugo Chávez, y ustedes, hermanos venezolanos a encontrar el camino para lograr, en la práctica y en los hechos, concretar las buenas intenciones que demostramos cuando ocupamos esta tribuna.

Estoy seguro que en ese camino encontraremos el derecho que hemos perdido y que nuestro compatriota Eduardo Galeano expresara muy bien en uno de sus libros. Ustedes ya habrán leído Las Venas abiertas de América Latina. Eduardo dice “Los latinoamericanos en este camino hemos perdido hasta el derecho de llamarnos americanos”. Y estoy seguro que con este proceso de integración fuertemente llevado adelante, solidificado, potencializado con la llegada de Venezuela, encontraremos nuestro derecho a llamarnos también americanos. Y juntos lograr ese destino que tienen nuestros pueblos.

No hay destino en soledad. Ni para los grandes países ni para los pequeños, por supuesto, para los pequeños países. No hay destino en soledad en este mundo globalizado. Tenemos que unirnos. Tenemos que trabajar juntos. Los países más potentes económicamente tienen que comprender las realidades y las vivencias de los países más pequeños que estamos en este proceso integrador. No por generosidad que por cierto la tienen. No por solidaridad que por cierto es necesaria. Por justicia. Permítanme para poder reforzar un poco este pensamiento, utilizar un ejemplo que quizás pueda ser más gráfico y para mí más gráfico expresarlo por mi condición de Médico. En este mundo globalizado los procesos de integración son absolutamente necesarios. Pero un proceso integrador no es sólo un territorio con gente arriba. Un proceso integrador es la gente viviendo en comunidad, en integración, sin marginación, sin segregación. Es un organismo vivo como es nuestro organismo.

En nuestro organismo, señoras y señores, hay órganos muy fuertes, hay órganos muy grandes, vitales, poderosos. ¿Qué organismo funciona sin un corazón que bombee sangre. Qué organismo funciona sin pulmones que lleven oxígeno para nutrir los tejidos. Qué organismo funciona adecuadamente sin un cerebro que regule las relaciones de ese organismo con él mismo y con su entorno? Pero también hay otros pequeños órganos en ese organismo. A veces insignificantes, como pequeñas glándulas, por ejemplo denominadas paratiroideas pequeñitas, milimétricas, que regulan el metabolismo del calcio y que si no funcionan bien, no funciona bien el organismo, se producen alteraciones incompatibles hasta con la vida. Qué órgano más pequeño y a veces más inocuo que un apéndice vermiforme o cecal. Pero si esa apéndice se enferma, se enferma todo el organismo.

En los procesos de integración también cuentan los pequeños países. Pequeños por sus dimensiones, pequeños por su poderío económico, pequeños quizás por su riqueza, pero enormes por lo que representan en su sociedad, en su gente, en sus sueños, en sus esperanzas, en sus derechos y también en sus obligaciones. Yo sé que no es fácil llevar adelante un proceso de integración. Sé también que debemos con todas nuestras fuerzas buscar, respetando la soberanía de cada país que integra ese proceso, fortalecer el proceso de integración regional. Y a eso estamos abocados, por eso me siento enormemente feliz Hugo, Néstor, Lula, Nicanor y Evo, de estar con ustedes aquí en la noche de hoy. Renovando el compromiso del Gobierno nacional de la República Oriental del Uruguay, en cuanto a que para nosotros el MERCOSUR es una prioridad estratégica. Que queremos más y mejor MERCOSUR. Que no tenemos destino en soledad y que debemos sí, trabajar muy fuertemente para no condenar, como dice otro grande de esta Región, Gabriel García Márquez, a nuestros pueblos a Cien años más de Soledad. Muchas gracias.

Presentador : Palabras del Excelentísimo Señor Evo Morales Ayma, Presidente de la República de Bolivia.

Presidente Evo Morales : Hermanos presidentes presentes de Latinoamérica, delegaciones que acompañan, pueblo de Venezuela. Saludar a nombre de Bolivia este evento importantísimo para integrar a toda Latinoamérica y sobre todo agradecer por la invitación a participar en este acto histórico. Un acto de firma de Protocolo de Adhesión de la República bolivariana de Venezuela como Miembro Pleno a MERCOSUR. Para mí es una enorme satisfacción, un honor estar acá junto a líderes de Latinoamérica, presidentes, hombres experimentados que luchan por la vida, por sus pueblos. Para mí es realmente momento muy histórico porque nunca los pueblos, los pueblos indígenas habíamos pensado estar en estos niveles, participando en actos tan importantes.

Me acuerdo hace dos o tres años atrás, estaba en este lugar como dirigente, que nunca soñamos estar presentes como Presidente. Por eso es una gran alegría, una gran fortaleza para mi pueblo, para esos pueblos marginados, excluidos históricamente. Estoy acá personalmente para informarme mejor todavía sobre MERCOSUR, compartir esa experiencia vivida de los presidentes de los gobiernos, para gestar una gran unidad latinoamericana, de Suramérica especialmente. Y cuando veo acuerdos de los países sobre MERCOSUR, otros espacios que tiene Suramérica, estamos pensando en buscar soluciones, o buscando soluciones para los pueblos, para esos sectores marginados, excluidos, víctimas de un modelo neoliberal. Y cuando hablamos de comercio, como decían los participantes, de un comercio justo, quisiéramos de verdad un comercio justo, comercio para los micro pequeños empresarios, para esas cooperativas, que sus productos tengan mercado, para esas asociaciones, esas empresas comunales que van gestándose frente a los problemas económicos. Y por eso, saludar a los presidentes, gobiernos que gestan este proceso de integración mediante MERCOSUR.

Estamos convencidos y sigo convenciéndome, que hay que buscar soluciones económicas, sociales, con cambios estructurales. Y quiero decirles acá a ustedes, hermanos y compañeros presidentes, pueblo de Venezuela, al pueblo de Latinoamérica, que en Bolivia empezamos ese proceso de cambio. Una revolución democrática, cultural, pacífica, y felizmente esa vocación democrática del pueblo boliviano expresada el último domingo para cambiar ese modelo económico que ha hecho tanto daño a mi país, el saqueo permanente a los recursos naturales, la humillación, la discriminación, el desprecio a los pueblos indígenas que debemos cambiar. Y quisiera que el pueblo latinoamericano, los pueblos, sean de movimientos indígenas, los movimientos sociales, trabajadores, empresarios patriotas, no solamente de Bolivia sino de toda nuestra América, acompañen este proceso de cambio.

He entendido como Presidente, estoy cerca de seis meses de Gobierno, de Presidente, que es importante de dónde cómo generar recursos económicos para atender las demandas de mi país, descuartizado por un sistema capitalista, supuestamente de un sistema capitalista, pero tan pobre. Aplicaron políticas de capitalización y en el fondo sólo descapitalizaron a Bolivia, la descuartizaron, y empezamos yo diría a nacionalizar el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo. Y ese proceso de cambio va en marcha. Felizmente, gracias a la conciencia del pueblo boliviano, ya estamos apostando a una refundación de Bolivia. Refundar a Bolivia sin excluir a nadie. Refundar a Bolivia para acabar, cambiar, ese poder tradicional excluyente y restaurar un poder social incluyente. El movimiento indígena originario, que es la mayoría de la población de Bolivia no es excluyente. Y cuando debatimos sobre los pueblos indígenas, de aymaras, de quéchuas, de guaraníes, de mujeños y poblaciones, otras nacionalidades, nos acusan de racistas. Nunca hemos sido racistas y queremos, mediante una Asamblea Constituyente, acabar con esa discriminación, con esa forma de desprecio que hemos soportado por tantos años.

Quiero decirles, por tanto, que no solamente estamos pensando en la liberación de sus pueblos, en acabar con la esclavitud en algunas regiones; no solamente estamos pensando en acabar con el latifundio, sino en cómo vivir bien. Y el vivir bien significa que haya igualdad y equilibrio entre la sociedad, que haya justicia para esa gente marginada. Y por eso esa lucha del pueblo boliviano, esa lucha de los movimientos indígenas de nuestros antepasados, de Túpac-Amaru, de Túpac-Katari, la lucha por el territorio, sin ningún miedo, gracias al apoyo del pueblo boliviano, empezamos a recuperar los recursos naturales nacionalizando el gas natural y los hidrocarburos.

No significa, eso no significa ni expropiar, ni expulsar a las empresas que invierten en el país. Se garantiza sobre todo que los inversores tienen derecho a recuperar la inversión y tienen derecho a ganancia. Hemos sido muy respetuosos. Pero buscamos de dónde y cómo generar más recursos económicos para atender las demandas. Y vamos a seguir en ese proceso de recuperar esas riquezas, los recursos naturales. Porque Bolivia tiene tantas riquezas, en lo forestal, mineral, y hace 20 años ¿quién sabía que había gas natural en mi país? Y ese proceso de cómo recuperar nuestros recursos naturales será una nueva base. El nuevo régimen económico e Bolivia será fundamentalmente los recursos naturales. Y por eso, quiero aprovechar esta oportunidad para que los presidentes presentes acá y no presentes, de Latinoamérica, de otros continentes, acompañen este proceso de cambio.

Quiero decirles, compañeros presidentes, que quisiera contar con la presencia de ustedes el día de agosto, que es la instalación de esta refundación de Bolivia mediante una Asamblea Constituyente en Sucre, Chuquisaca. Y es una revolución democrática, cultural, pacífica. Y será un espacio que debata cómo poder integrarnos económicamente, programáticamente, a estos espacios como es MERCOSUR, respetando lo diversos que somos no solamente económicamente sino también fisonómicamente. Esta es nuestra Latinoamérica. Y por eso estoy muy contento hasta ahora de seguir aprendiendo sobre las realidades económicas y sociales de nuestra América. Pero también aprovecho esta oportunidad para expresar nuestro respeto, nuestra admiración por esa solidaridad al pueblo de Venezuela, a Argentina, las orientaciones de sus presidentes como Lula, como el Doctor Tabaré Vásquez, recientemente las conversaciones con el Presidente de Paraguay. Queremos realmente ser parte de ese proceso de cambio, de integración. Ese es un gran deseo que tenemos. Las orientaciones, la cooperación más importante en esta coyuntura cuando Bolivia tiene que dejar de ser un país subdesarrollado.

Lamento mucho que los modelos económicos nos han dejado con muchos problemas sociales y económicos. Quisiera que Bolivia no sea un Estado mendigo. Estoy seguro que recuperando nuestros recursos naturales Bolivia dejará de ser un Estado mendigo. Pero en esta coyuntura, en este momento, en esta etapa de cambio, es importante, compañeros presidentes, su participación solidaria y somos de una vivencia de reciprocidad. Tarde o temprano esa solidaridad, esa cooperación, también será devuelta concientemente. Queremos evitar cualquier confrontación. Pero también quiero decirles que esos importantes acuerdos, no de sometimiento, que nunca en Suramérica he visto países, gobiernos, presidentes, que condicionan los apoyos o las ayudas de cooperación condicionada, no resuelven los problemas económicos. Estoy convencido mucho más que las formas de concentrar el capital en pocas manos no es ninguna solución para las mayorías. Y esas políticas deben ser cambiadas en Bolivia democráticamente. Y por eso, estimados presidentes, que será importante digo su orientación con mucha humildad, porque siento que soy el Presidente recientemente electo frente a los cinco presidentes que están acá. Y al pueblo, a las fuerzas sociales, decir que será importante su control permanente, porque he aprendido hasta ahora cómo mandar en Bolivia, pero mandar obedeciendo al pueblo boliviano.

Mandar obedeciendo a los movimientos sociales es una pequeña experiencia de vida hasta ahora. Y esa pequeña experiencia nos ha permitido consolidar en las últimas elecciones a Constituyente. Esperamos que los constituyentes realmente puedan hacer transformaciones profundas en bien de la comunidad, de la colectividad, de toda Bolivia. Pero también esa lucha de Túpac-Katari por restaurar el Tihuantinsuyo, esa lucha de Simón bolívar por la patria grande continúa. Y este encuentro de presidentes fortalece a quienes pensamos en la igualdad, que luchamos por nuestra dignidad, y sobre todo la unidad. En mi experiencia vivida sindicalmente, la unidad de los dirigentes es importante frente a las bases. Y la unidad de presidente será una base para unir a los pueblos y juntos, pueblos y presidentes, gobiernos, para defender la unidad de Latinoamérica.

Sólo quiero decirle al compañero hermano Chávez, que ya es miembro pleno de MERCOSUR, que pues no nos abandonen y a no abandonen a otros pueblos que esperan muchísimo, sea del Presidente Lula, de otros presidentes como Kirchner esa solidaridad, esa voluntad política de apoyar, de cooperar. Y tengo mucha confianza en ustedes, amigos presidentes, para ir resolviendo los problemas sociales. Nada más, muy sorprendido, quiero decirles me siento muy orgulloso de ustedes, señores presidentes, los pueblos. Espero que también ustedes y el pueblo latinoamericano se sientan orgullosos de los pueblos indígenas. Muchísimas gracias.

Presentador : Seguidamente, palabras del Excelentísimo Señor Hugo Chávez, Presidente de la República Bolivariana de Venezuela.

Presidente Hugo Chávez : Buenas noches queridos amigos, queridos compañeros, camaradas, compatriotas. Yo no voy a hablar mucho. Créanme que es así. Después de estos cinco maravillosos discursos, de este conjunto de ideas, de reflexiones, de lineamientos, de autocríticas, sobre todo de esta lluvia de optimismo, de alegría, pues restan pocas cosas que decir por esta noche. Pero cosas que pido a Dios sean las que hacen falta en este momento. Primero, primero que nada, quiero manifestarles a ustedes, queridos presidentes, Néstor Kirchner, nuestro querido Presidente Protémpore del MERCOSUR, Presidente argentino; a Lula Da Silva, Presidente y amigo, hermanos todos y amigos todos, Presidente del Brasil; señor hermano, el Presidente Nicanor Duarte, querido Presidente del Paraguay, tierra guaraní; querido hermano, compañero, Tabaré Vásquez, Presidente de esa hermana República Oriental del Uruguay; y querido hermano, amigo, Evo Morales, Presidente de la hija predilecta del Libertador Simón Bolívar, la Bolivia , la Bolivia , la Bolivia. Gracias por estar aquí. Gracias por estar aquí. Venezuela toda les agradece el esfuerzo de estar aquí. A ustedes, Cancillera, cancilleres, ministras, ministros, embajadoras, embajadores y a todas las delegaciones de estos países hermanos, gracias. Porque es un esfuerzo que bueno, que refleja la gran voluntad política de la integración, y creo que eso es lo más importante que hoy aquí estamos dejando bien afirmado y bien reafirmado.

Desde allá desde las riberas del Rio de la Plata vienen ustedes. Desde allá desde las riberas del Rio Paraná vienen ustedes. Desde las riberas del Rio Uruguay, del Rio Paraguay. Desde allá del Lago de Titicaca viene Evo. Seis horas de vuelo, cinco, cuatro, ocho, para venir a engalanar este acto. A firmar el Protocolo de Adhesión de Venezuela al MERCOSUR y a darnos un ejemplo de voluntad de integración. Por eso el pueblo venezolano todo les dice gracias, mil gracias por estar aquí esta noche con nosotros, compañeros.

Hoy es 4 de julio y dentro de pocas horas estaremos conmemorando el Día de nuestra Independencia. 195 años de aquel día memorable en que se aprobó otro documento de mucha importancia, el Acta de la Independencia venezolana. Coincidencia memorable esta de que este día 4 de julio, víspera de la Independencia estemos aquí. Hoy, allá en Palacio, en el acto de la firma de un conjunto de nuevos documentos estratégicos con el compañero Presidente Néstor Kirchner, yo lo estaba recordando. Estaba recordando aquel discurso de Simón Bolívar aquel 4 de julio de hace 195 años. Era Bolívar aquel joven de 27 todavía. Cinco años habían pasado de su Juramento en el Monte Sacro en Roma y en Venezuela se desataban, y en toda América del Sur, y en esta América nuestra, se desataban los procesos de nuestra primera Independencia. Y Bolívar lanzó aquel día, cuando algunos venezolanos de pensamiento conservador se resistían a declarar la Independencia absoluta de España y más bien proponían que se declarara la adhesión, no al MERCOSUR, sino a Fernando VII, que se conservaran los derechos de Fernando VII, Bolívar se paró a muy pocos metros de aquí, a muy pocas cuadras de aquí, y lanzó aquel discurso memorable que terminó con una arenga incendiaria cuando dijo que los grandes proyectos, dijo, deben manejarse con calma “¿300 años de calma no bastan? Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana”. Suramericana, dijo. “Vacilar sería perdernos”, dijo Bolívar hace 195 años exactos en esta misma ciudad de Caracas.

Creo que la arenga de bolívar hoy sigue animando, nos sigue apurando, nos sigue impulsando. Porque si Bolívar estuviese por aquí entre nosotros, o por alguna calle de Caracas, o de Brasilia, o de Buenos Aires, o de Asunción, o de Montevideo, o de La Paz , o de cualquier parte de esta nuestra América, seguramente nos arengaría y nos diría “¿500 años de calma no bastan?”. Hay que sumar ahora 200 años a los 300 del coloniaje. Porque aquí hubo una civilización, no lo olvidemos. Hace pocas semanas estábamos allá en la Bolivia hermana y fuimos a Tihuanaco. Allá está la ciudad sagrada. Allá está el rastro vivo de la gran civilización aymara, quechua, inca, la gran civilización precolombina que fue azotada y arrasada por el imperio. 500 años de coloniaje. De verdad creemos que ya basta. Creemos que ya basta y este acto de hoy pues, así lo digo desde el fondo de mi corazón, una respuesta a la arenga de Bolívar. “Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad Suramericana”. Creo que estamos colocando, Lula, Néstor, Tabaré, Nicanor, Evo, amigas y amigos, hoy aquí en Caracas, una piedra fundamental para la nueva libertad de los pueblos de Suramérica, de los pueblos de nuestra América.

La entrada, el ingreso de Venezuela al MERCOSUR como Miembro Pleno, hecho que no tiene precedentes en la historia del MERCOSUR en sus más de 20 años. Es la primera vez, es bueno subrayarlo, que un país se adhiere a los cuatro países fundadores y miembros originarios del MERCOSUR. Y yo recordaba allí mientras oía Lula, y a Néstor, y a Tabaré, y a Nicanor y a Evo, recordaba que fue en diciembre de 1999 cuando aún sin haber asumido el Gobierno, pero ya después de aquel día memorable del 6 de diciembre de aquel año 99, cuando el pueblo venezolano decidió llevar al Gobierno no a un hombre, sino a un proyecto. Un proyecto, como dice Evo, de revolución en democracia, aquel diciembre fue cuando nosotros lanzamos la solicitud de ingresar, o hicimos público nuestro deseo, nuestra aspiración, nuestro sueño, de ingresar al MERCOSUR. Siete años, cinco meses y algunos días han transcurrido desde entonces. Como dijo alguien, cuánta agua ha corrido bajo los puentes desde entonces.

Lula lo recordaba. Éramos desde aquí casi solitarios n el concierto de los gobiernos de Suramérica, de Centroamérica, del Continente. Cuántas cosas han pasado. Luego llegó Lula impulsado por esa corriente histórica que en el Brasil se desató, en esa tierra heroica de Tiradente, de José Ignacio Abreu de Lima, uno de los libertadores de Venezuela. Y ahí tenemos a Lula de Presidente. Y cuántas cosas ocurrieron en Argentina, en esa tierra hermana, para que ese pueblo, heredero de las glorias de José de San Martín despertara también del letargo, despertara del atropello neoliberal, y trajera como Presidente a Néstor Kirchner. Cuántas cosas pasaron para que Nicanor Duarte llegara a la Presidencia del Paraguay, para que el pueblo guaraní despertara también y colocara a un líder nacionalista como es Nicanor Duarte para que conduzca los destinos de es querida Patria. Cuántas cosas pasaron para que desde el fondo de esa tierra del caudillo oriental José Gervasio Artigas se levantara, los movimientos progresistas se aglutinaran, lograran la gran victoria de traer a Tabaré Vásquez a Presidente de la República Oriental del Uruguay. Cuántas cosas pasaron para que Evo Morales esté aquí sentado hoy como Presidente de la República de Bolivia. Cuántas cosas han pasado en siete años. En apenas siete años. Por eso creo que sí, hay que ser, lo decía Néstor, lo decía Lula, hay que ser sumamente optimistas del tiempo que estamos viviendo. Porque este proceso de cambio que hay en Suramérica, que en América Latina se ha desatado, creo yo cada día más, que nada ni nadie podrá detenerlo.

Este proceso de transformación, con sus variantes, con sus gradaciones. Este proceso de retomar el sendero señalado por nuestros libertadores, repito, nada ni nadie podrá detenerlo. El ingreso de Venezuela a MERCOSUR ha ocurrido, después de todos estos años. Quiero agradecer aquí públicamente, de manera muy, muy personal, desde mi corazón, a todos. A todos. Y especialmente a Lula, a Lula, quien comenzó, fue el primero que comenzó en alguna Cumbre de estas de Suramérica, le oí decir “Bueno”, sin que incluso yo se lo propusiera previamente, sino que él lanzó la pregunta “¿Por qué Venezuela no puede ingresar al MERCOSUR?” Y luego se sumó a esa palabra, o a esa reflexión, inmediatamente, con pasión, Néstor Kirchner. Y luego, en ese orden, en la medida en que fueron llegando, Nicanor, Tabaré, así que muchas gracias de verdad. Si no estuvieran ustedes allí, representando lo que representan, Venezuela jamás hubiese ingresado al MERCOSUR.

Y el ingreso de Venezuela a MERCOSUR, yo estoy seguro de que no es sólo el ingreso de Venezuela al MERCOSUR, sino que tiene muchas otras diversas e importantes significaciones. Hemos oído todas las reflexiones de nuestros compañeros presidentes, los diversos enfoques, las críticas y autocríticas, las orientaciones. Y yo estoy sumamente de acuerdo con las orientaciones que nos da Lula. Aquí tomé nota de algunas cosas. Lo que dijo Kirchner. “No podremos lograrlo dentro de los límites del Estado nacional”. Esto es absolutamente cierto y debe ser una de las columnas más sólidas de nuestra conciencia. Y sobre todo a la hora de las dificultades. Sobre todo a la hora de las divergencias. Cuando a alguien pudiera provocarle tirar el sombrero y largarse por una u otra razón, o cuando la intriga, hablaba de la intriga, cuando la intriga recrudece, cuando las dudas ensombrecen muchas veces el panorama, no olvidemos nunca que ninguno de nuestros países por sí solo, ni siquiera el Brasil, y Lula es uno de los primeros en defenderlo, ninguno de nuestros países por sí solo podría llevar adelante un verdadero proyecto integral de desarrollo donde se cumpla, al decir de Bolívar, aquello de que un sistema de Gobierno, el más perfecto, debe darle a su pueblo la mayor suma de seguridad social, la mayor suma de estabilidad política y la mayor suma de felicidad posible.

Es absolutamente imprescindible la unidad, la unidad. Lula insistió en ello. Lula insistió en ello. La unión, la unión. ¿Cuál fue una, o cuál fue la principal razón de que el sueño de la Patria Grande que San Martín lanzó con tanta fuerza, cuál fue la principal razón de que el sueño de la Gran Colombia que Miranda trajo hace 200 años, que Bolívar recogió como Arquitecto y trató de construir, que Artigas también lanzó, el proyecto unitario, el proyecto de la Patria Grande , Francisco Solano López, Andrés de Santacruz, Antonio José de Sucre, la Manuela Sáenz ?. Todos ellos vieron clara la perspectiva necesaria. Todos ellos plantearon la necesidad de conformar en América del Sur, en América Latina, un cuerpo político. Bolívar quizás fue el que ayudado por todos ellos, ayudado de muchas maneras por millones, llevó más lejos el sueño.

Hace poco estábamos en Panamá con el Presidente y amigo Torrijos, siempre le digo Omar Torrijos porque nunca podremos los soldados patriotas de esta América recordar a los buenos soldados patriotas como lo fue Omar Torrijos, o como fue mi General Liber Seregni. Como soldado, lo llevo a flor de piel. Martín Torrijos, estábamos conmemorando 180 años del Congreso de Panamá, pero que murió al nacer. Murió al nacer. Bolívar mismo lo dijo en un gesto además de clara visión política. El Congreso de Panamá, dijo Bolívar en una carta, en uno de esos día dirigida al Vicepresidente Santander, dirigida desde allá desde el Perú, decía “El Congreso de Panamá es como aquel loco de la tragedia griega que montado en una roca pretendía dirigir a todos los barcos que pasaban. Es inútil”. Estaba muerto al nacer, pero Bolívar llevó con audacia el proyecto. Pero se vino abajo todo aquello. Y por eso murió allí en Santa Marta “He arado en el mar. Vámonos de aquí, José, Vámonos”, le decía a su criado delirando de la fiebre. “Esta gente no nos quiere. Jesucristo, Don Quijote y yo, los tres grandes majaderos de la historia”.Murió destruido aquel hombre, murió destruido su sueño. Pero la causa fundamental fue la desunión entre los líderes.

La bajas pasiones, la intriga, la acción divisionista de los poderes que ya se adivinaban en este Continente, y que ya desde entonces buscaban la hegemonía que luego han instalado durante estos casi 200 años. Fue Bolívar un visionario al respecto cuando en una carta de aquellos día le decía a un amigo “Los Estados Unidos de Norteamérica parecen destinados por la Providencia a plagar la América de miseria a nombre de la libertad”. Clara visión de lo que ya se asomaba en el horizonte. No pudimos mantenernos unidos y henos aquí hoy como el General Perón dijo, recordaba yo esta tarde también con el Presidente Kirchner, “el siglo XXI, decía Perón, nos conseguirá, o unidos, o dominados”. Henos aquí, desunidos, atrasados, subdesarrollados, dominados. Ahora, lo que hoy ocurre en el mundo es motivo para no sólo sentirnos optimistas, sino para trabajar sin descanso todos los días con la mente, con los brazos, con el alma. Todos nosotros juntos.

¿Por qué digo esto? Porque como lo dice Elio Jaguaribe, ese gran intelectual y hombre de nuestra América, del Brasil, como sabemos, en este momento, en esto momento hay, y eso lo hacía Jaguaribe en el año 2001 en un libro escrito a varias manos, con Aldo Ferrer, gran intelectual argentino, él ya con su gran visión nos dice desde 2001 una gran realidad que se ha venido acentuando, debemos reconocerla, porque ciertamente nosotros no podemos sobreestimarnos; pero tampoco subestimarnos, o subestimar el momento que estamos viviendo en el mundo. Jaguaribe habla de las dos grandes corrientes. Y no sólo él, muchos otros, sólo me viene a la memoria Elio Jaguaribe, dos grandes corrientes en pugna hoy. Una, la que busca instalar la hegemonía para siempre, la que levanta la bandera del mundo unipolar y la que algunos llaman la pax. Así como hablaron de la pax romana, hoy algunos pretenden imponernos la pax americana. Esa es una de las más fuertes corrientes.

Ahora, en estos cinco años que han transcurrido desde que Jaguaribe decía aquellos, esa tendencia no ha hecho sino debilitarse, afortunadamente. Porque a bien decir de otro gran escritor, Noam Chomsky, y ustedes saben, norteamericano por cierto, en uno de sus más recientes libros cuyo título es un alerta, el título lo dice todo: Hegemonía o supervivencia . Si llegara a imponerse en este planeta el proyecto hegemónico unipolar, estaría amenazada la misma supervivencia de la especie humana en la tierra. No sólo se trataría ya del atraso y la dependencia. No es sostenible ese modelo que nos quieren imponer por la fuerza incluso muchas veces. El modelo de vida hegemónico que nos quieren imponer desde los Estados Unidos.

La otra corriente es la corriente a la que apuntaban Bolívar y San Martín desde hace 200 años, cuando pensaron en crear el gran cuerpo político suramericano. Y Bolívar lo dijo muy claro “Debemos conformar un cuerpo político”. Así lo dijo, con esas dos palabras. Un cuerpo político, una Nación de repúblicas, decía, una nación. Somos una sola Nación de repúblicas para lograr, decía Bolívar, el equilibrio del universo, es decir, lo que hoy llamamos el mundo pluripolar. En estos últimos cinco años, tomando como referencia el 2001 de Elio Jaguaribe, afortunadamente la tendencia hegemonista, unipolar, no ha hecho sino debilitarse, mientras nuestra tendencia, nuestra visión, nuestro sueño, nuestro anhelo, no ha hecho sino fortalecerse. En el horizonte del planeta tierra, se asoma un nuevo orden, pero no el unipolar, sino el orden pluripolar, la Europa unida, el Asia, al Africa, la Rusia , la India , el Irán, y nosotros. Nosotros. Esta mágica tierra. Estos mágicos pueblos desde aquí desde el Caribe hasta la Patagonia. Nosotros tenemos todo lo que se necesita para conformarnos como un cuerpo político, económico, social, como uno de los polos de poder del siglo XXI. Y ojalá para siempre. Para que logremos eso que decía Bolívar, el equilibrio del universo.

Millones de kilómetros cuadrados, cientos de millones de habitantes, pueblos jóvenes, creativos, mágicos. La más grande reserva de agua de este planeta está aquí, en Suramérica, y especialmente, y específicamente, en MERCOSUR. Y ahora con la incorporación modesta de Venezuela, sin embargo, debo decirlo, además de todo, el MERCOSUR ahora, Lula, yo te lo decía, y a Marco Aurelio, una vez que nos veíamos y a Celso en Margarita, por allá, en una Cumbre, yo les decía “Miren, mirando al Caribe, el día que Venezuela se incorpore al MERCOSUR se pierde la vista hacia allá”. Ahora MERCOSUR, de un solo tiro, a partir de hoy, limita con Francia. Sí señor. Anótenlo ahí. Néstor ¿cuándo soñó MERCOSUR limitar con Francia? MERCOSUR limita con los Estados Unidos de Norteamérica mismísimos. Venezuela limita con Puerto Rica. Hasta allá. Venezuela tiene 600 mil kilómetros cuadrados de mar hacia el norte. Limitamos con Dominicana, con Puerto Rico, Islas Vírgenes, Martinica, Guadalupe. Ahora el MERCOSUR limita con Holanda, Lula, Nicanor. Vea cómo ha crecido el MERCOSUR con la modesta adhesión que hoy hemos firmado. Vean ustedes.

Pero además de eso, bueno, primero que nada estos casi 30 millones de seres que somos nosotros ahora, somos MERCOSUR. Vamos a mandar a hacer una gorra por ahí que diga “Somos MERCOSUR”. Una franela en el pecho, una canción “Somos MERCOSUR”. MERCOSUR es el camino. Claro, que habrá que, habrá que profundizar, ya lo dijo Tabaré de manera extraordinaria. Ya lo dijo Nicanor. Habrá que recordar que el MERCOSUR nació en la era neoliberal. Eso hay que recordarlo. Y que nació como un simple tratado de libre comercio, o con esa visión, pues, de eliminar aranceles, del libre comercio, pero no. Más que libre comercio, si aplicáramos libre comercio entre Brasil y Uruguay, desaparece la pequeña empresa uruguaya, pero desaparece de inmediato, o paraguaya, o incluso venezolana. Se trata de comercio justo. Porque eso es lo que nosotros reclamamos al mundo desarrollado.

Por eso no queremos ir al ALCA. Y por eso en Mar del Plata dijimos, enterramos al ALCA en Mar del Plata, en aquella histórica Cumbre de aquella batalla memorable. Los que quieran sumarse al ALCA bueno, tienen toda la libertad, pero es MERCOSUR. El ALCA y MERCOSUR, desde mi punto de vista, son absolutamente incompatibles. Y el paso de estos meses y estos años lo que hace es confirmarlo.

Pero en fin, ahora el MERCOSUR tiene, además de la primera reserva de agua dulce del mundo, la primera reserva de biodiversidad, la primera reserva de petróleo del mundo y una de las reservas de gas natural más grandes del mundo, además de los millones y millones de personas, de los millones de kilómetros cuadrados, de los bosques, las reservas de hierro, de bauxita, las reservas minerales, de diamantes, de oro, de uranio, los grandes rios mágicos, las selvas, la samba, el joropo, el tango ¡Qué mágico! ¡Qué belleza! ¡El fútbol!

Quiero felicitar, vamos a felicitar a los equipos, a nuestros equipos de Argentina y de Brasil, que dieron una extraordinaria demostración en el Mundial. También el de Ecuador. También el de Ecuador. Yo les he dicho a mis hermanos, les voy a decir algo que me decía un día un buen amigo con el que hablé antenoche y les mandó un buen saludo, el Presidente cubano Fidel Castro. En una ocasión jugamos béisbol en La Habana. Y Fidel fue a dirigir al equipo cubano y yo dirigía al equipo venezolano. Íbamos juntos en el carro y cuando nos bajamos en la puerta del estadio, aquel estadio repleto, de bote en bote, me dijo Fidel Castro a la puerta del estadio. Chávez, aquí se acaba la caballerosidad cubana. De aquí n adelante defiéndete. Bueno, y nos ganaron. Lo mismo le voy a decir yo a todos mis compañeros. El año que viene es la Copa América. No se descuiden con la Vinotinto , Luna. No se descuiden con la Vinotinto , la albiceleste, los grandes equipos del Uruguay, de Paraguay, de Bolivia también. La Copa América. Estamos acondicionando. Me preguntaba alguno de mis buenos amigos que si teníamos aquí buenos estadios. Muy buenos estadios. Pero más que estadios, tremendo equipo de fútbol. Así que cuídense pues, para el año que viene.

Pero en fin, dije que no iba a hablar mucho y voy a cumplir mi palabra. Yo tenía muchas cosas aquí que estuve anotando, miren, a mano. Objetivos estratégicos, proyectos, pero prefiero dejarlos para nuestras reuniones, para nuestras reuniones. Sólo creo que el ingreso de Venezuela al MERCOSUR bueno, nos permite entrar, así propongo, que tomemos de este día en adelante, nos propongamos, a que a partir del 4 de julio de 2006, el MERCOSUR entró en una nueva etapa. Una nueva etapa del MERCOSUR. Y como dijo Lula, todos aplaudimos eso, más pronto que tarde estaremos en La Paz firmando la incorporación como Miembro Pleno, de Bolivia al MERCOSUR. Para que sigamos creciendo en cantidad, en calidad, en profundidad. Es la integración. La integración política, la profundización de nuestros modelos democráticos. Aldo Ferrer, lo mencioné hace rato, lo vuelvo a mencionar, me estoy refiriendo, habla de los cuatro pecados capitales del MERCOSUR. Y luego aporta, aporta recomendaciones. Creo que hay que revisar esas cosas. Solucionar las grandes diferencias internas en cada uno de nuestros países, es vital para el fortalecimiento de esta plataforma de integración, esta plataforma unitaria. Profundizar los modelos democráticos.

A Evo hay que felicitarlo porque vaya qué batalla ha dado. Eligieron la Asamblea Constituyente y el próximo 6 de agosto allá en Sucre, ojalá podamos acompañarte, se instalará la Asamblea Constituyente de la República de Bolivia, que el pueblo ha elegido para refundar la República. Lo que aquí comenzamos a hacer hace seis años, casi siete, refundar la República para darle, en este caso Bolivia, un modelo democrático verdadero, profundo, alimentado por el alma de los pueblos, alimentado por la integración de los pueblos, por la justicia, por la igualdad, por la libertad.

He allí propuestas, recomendaciones estratégicas. Creo que MERCOSUR bueno, con la ayuda de los expertos y pensadores de cada país, de cada Gobierno, el Chacho Alvarez, viejo amigo y camarada. Nuestro Presidente, le digo yo, del MERCOSUR. Representante de los gobiernos de MERCOSUR y de las comisiones estratégicas. Creo que es momento de revisar la estrategia. Decía alguno de ustedes también. Nicanor lo decía con esa pasión guaraní que siempre lo caracteriza. El decía “No es sólo un arancel externo común lo que necesitamos, un proyecto común necesitamos”. Y el MERCOSUR debe ser cada día más un proyecto común, un proyecto grannacional, de la Gran Nación , dice Samuel Piñeiro Guimaraes, intelectual, pensador e ideólogo mio, como dice mi amigo Celso Amorim, porque cargo un libro que no lo dejo para ninguna parte. Y cómo fastidio. A Fidel Castro le estaba yo leyendo antenoche parte de ese libro, lo que dice Piñeiro, lo que dice Dar Costa. Hay que oir a esos pensadores. Han escrito, han llevado allí, Celso Furtado, hay que oirlo, hay que leerlo. Maza Zavala aquí en Venezuela.

Esos pensadores que han aportado tesis, tesis, ideas, para un proyecto común. Lo que dice Samuel Piñeiro, lo que dice Dar Costa, de un proyecto grannacional. Por ejemplo Dar Costa, Lula, habla del mega Estado. A mí me gusta la idea. Un mega estado ¿Cómo lo vamos a conformar? He allí nuestra habilidad de estadistas para discutirlo. Una unión de repúblicas, una comunidad suramericana, CASA, dice Celso, nosotros decimos UNASUR, pero ahí va el rumbo. Un mega Estado, la Nación de repúblicas, decía Bolívar. Unidad política. Unidad económica con complementación económica. Solidaridad y no competencia. Porque a través de la competencia nunca lograríamos la integración. Si es que la competencia es contraria a la integración, la dificulta, la obstaculiza.

Hoy por ejemplo estábamos conversando de las grandes reservas de hierro que tiene Bolivia. Y las que Venezuela modestamente también tiene. Y Brasil también. Imagínate Brasil. Cinco veces las de Venezuela. No sé qué proporción en relación como las de Bolivia, pero aquí tenemos una de las más grandes reservas de hierro del mundo. Y nosotros aquí estamos importando del Norte los rieles para el plan ferrocarrilero nacional ¿cómo es posible esto? Las locomotoras, pronto vamos a inaugurar la primera línea del plan ferroviario nacional venezolano. Bueno, la primera etapa tiene varios cientos de kilómetros, pero vamos a cruzar nuestro país de líneas férreas. Incluso por qué no pensar, así como estamos trabajando ya en el proyecto del gasoducto del sur, algún día tendremos que unir el Caribe con el Rio de la Plata con una línea férrea, un ferrocarril moderno, rápido, que en diez minutos llegue al Rio de la Plata.

Bueno, tanto así no le pedimos ni siquiera a los aviones Sukoi. Ayer cruzaron el cielo venezolano los aviones rusos Sukoi 30 que estamos adquiriendo a la hermana y querida Rusia. Algunos quieren que nosotros no compremos ni un fusil. Quieren desarmarnos. Pero esa es una señal. Los aviones Sukoi, que vinieron volando desde Moscú, pasaron no sé cuántos días, cruzaron el Africa y ayer cruzaron cielo venezolano, es símbolo de lo que yo comencé diciendo. No habrá unipolaridad. Estamos derrotando la pretensión hegemónica. Y hoy hemos colocado una nueva piedra fundamental para la libertad y para la unidad de Suramérica. Gracias, compañeros. Gracias, camaradas. Muchas gracias y buenas noches. H decretado tres días de júbilo nacional en Venezuela por nuestro ingreso al MERCOSUR. ¡Que viva el MERCOSUR! ¡Que viva la América Latina ! Muchísimas gracias. Buenas noches. Es un día histórico. Estaremos eternamente agradecidos. Lula, Néstor, Tabaré, Nicanor y Evo, muchas gracias.

 

Transcrip . EdP (TV Prensa 2000, C .A).

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